El 21 de marzo es el Día Mundial de las Personas con síndrome de Down. Internet se llena de mensajes positivos, de aliento pero sobre todo, de normalidad. Porque un niño que nace con síndrome de Down a estas alturas, es un niño más. Con las mismas necesidades que cualquier otro pequeño.
Jugar, reír, ser feliz, ser querido, respetado entre sus compañeros, tener sueños, así es un niño con síndrome de Down. No son enfermos, sólo nacieron con un cromosoma extra. Y pueden trabajar y aspirar a hacerlo en una profesión que les colme a nivel personal.
La sobreprotección y los estereotipos son dos obstáculos contra los que luchan diariamente, pero con tesón y optimismo, muchos logran sus sueños
Imaginemos un caso, el chico se llama Alejandro. Tiene 25 años. Desde pequeño su madre le acompañaba al logopeda, a clases de distintas materias, los fines de semana practicaban deporte juntos y ahora, él tiene su trabajo. Tras realizar unas prácticas en el Ayuntamiento, ahora trabaja como reponedor en una gran superficie.
No, no es un niño es un adulto más que gracias al esfuerzo de su madre y a la gran constancia de él se ha convertido en un hombre trabajador, responsable y simpático. La campaña #Auténticos que han lanzado desde Down España, es una prueba de que lo diferente es bonito.
Romper con los estereotipos y las barreras laborales
Si las mujeres buscamos la igualdad, optar por tener un puesto de trabajo como un hombre porque no nos diferenciamos a la hora de poder lograr los mismos objetivos, un hombre o una mujer con síndrome de Down, también debería poder desempeñar su trabajo fuera de estructuras de empleo protegido, empleo segregado.
Las cifras nos dicen que sólo un 5% de los trabajadores trabajan en entornos ordinarios.
Los responsables de Down España destacan que hay determinados perfiles laborales donde encajan a la perfección:
- Apoyo administrativo en una oficina
- Atención al público
- Manejo de fotocopiadoras y teléfono
Trabajos que tienen determinada carga de rutina lo suelen hacer bastante bien, en hostelería, pinches de cocina, en limpieza, de reponedores, etc. El abanico es amplio ahora sólo falta que esta nueva generación de estudiantes universitarios con Down que estos días están teniendo más visibilidad puedan ejercer su profesión.
Una metodología de empleo con apoyo a personas con síndrome de Down
Empresas por todos conocidas están apostando desde hace años por la contratación de hombres y mujeres con síndrome de Down y sólo encuentran palabras positivas sobre la experiencia. ¿Por qué tendría que ser de otra manera? Como bien dicen en el vídeo estos chicos lo tienen claro:”No somos bichos raros, no somos enfermos, somos personas”
¡Claro que sí! Y por esta razón, es una satisfacción que puedan ser felices como adultos llevando una vida como tú y como yo. Con nuestras obligaciones y con responsabilidades.
Fuera etiquetas y recordemos que ninguno somos buenos en todo pero con dedicación, esfuerzo y empeño podemos lograrlo, exactamente igual que ellos.
De la teoría a la práctica
Personalmente tengo el placer y el compromiso de colaborar con 2 asociaciones de manera muy activa en la Región de Murcia: ASIDO Murcia y Cartagena.
Trabajo con dos compañeras que tienen el Síndrome de Down, se llaman Ana y Mª Carmen. Ambas están totalmente integradas en nuestro equipo, incluso, una de ellas ya tiene contrato indefinido.